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15 jul. 2018

“La basura que llega al malecón es solo la punta del problema”


Desde el viernes, brigadas de Obras Públicas, Medio Ambiente y el Ayuntamiento del Distrito Nacional han retirado toneladas de basura, en su mayoría plásticos, del malecón. ©Adriano Rosario/LD

Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com
Santo Domingo
La gran cantidad de basura que desde el pasado jueves cubre gran parte del litoral del malecón de Santo Domingo es apenas la punta de un ‘iceberg’ muy grande que comienza arriba, en las cuencas, y el hecho de que la ciudadanía pueda verla alegra a los ambientalistas y defensores de las buenas prácticas en la gestión de residuos.
Esto piensa Ginny Heinsen, directora de Sostenibilidad 3Rs y de Programas 3Rs del Centro para el Desarrollo Agropecuario y Forestal (Cedaf).

“El 80% de toda la basura que vemos en la playa viene de la tierra, de las cañadas, de los ríos. No hacemos nada limpiando las playas si no vamos a los ríos”, expresa Heinsen, para quien la limpieza en sí no significa nada si no se ataca primero la fuente, que es el ciudadano común, y con él tres pilares fundamentales: educación, sanciones y consecuencias.



“O sea, todo tiene que ir de la mano. Pero ahora mismo eso no está estructurado. Menos mal que la gente está ahora viendo la basura, que siempre ha estado ahí. Esa siempre ha estado ahí. La playa del fuerte San Gil es la más asquerosa de Santo Domingo”, dice Heinsen a Listín Diario.

Tanto la firma de consultoría ambiental que dirige Heinsen como el Cedaf realizan regularmente jornadas de limpieza con voluntarios y empresas en este punto del litoral, donde se aglomera la mayor cantidad de residuos que bajan arrastrados por la corriente desde los ríos Isabela y Ozama hasta la desembocadura de este último en el mar Caribe.

“Pero yo no llevo a la gente, a los empresarios para que dejen algo limpio, sino para que se sensibilicen. El que ve el problema cara a cara ya no piensa igual”, comenta Heinsen.

Por eso, la auxiliar naval y consultora ambiental considera que el éxito de lo que lamentablemente está pasando ahora es que la gente lo ve.

“Si no lo ves puedes pensar que no hay siquiera un problema. Si no pasan crisis como la del martes, que se taparon los filtrantes y se inundó la ciudad… La masiva cantidad de basura vino a raíz de las últimas lluvias y se acumuló en el puente flotante. El puente lo abrieron ayer (jueves) en la mañana. La corriente choca con la basura y la lleva hasta Güibia y el fuerte San Gil. Gracias a Dios lo estamos viendo. Todo eso viene de las riberas de los ríos Isabela y Ozama, de los municipios, desde el kilómetro 22 de la carretera Duarte va bajando toda esa porquería”.
Desde el viernes, brigadas del Ministerio de Obras Públicas (MOP), el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) y el Ministerio de Medio Ambiente han retirado toneladas de basura, en su mayoría plásticos, del malecón.
 
Un problema de todos
Heinsen señala que lo que ocurre es un círculo vicioso que involucra aspectos como una ciudadanía consciente, la recogida de basura por parte del Ayuntamiento, el pago de este servicio, la disposición final de los residuos y los conflictos que surgen en el pago para la disposición final en los vertederos.

“El problema tiene muchos actores. No tenemos una ley de residuos. Sin esa ley, no va a haber  inversionistas o empresarios locales que quieran invertir en todo lo que es el ‘networld’ de la disposición final de los residuos”.

Esa red implica, asegura, rescatar lo que se pueda reciclar, emplear lo que se pueda en la producción de energía y buscar opciones con el resto que no impacte negativamente el medio ambiente.

“Lo que debe haber es una separación selectiva de lo reciclable y lo orgánico. Tiene que haber una recogida selectiva de los residuos, que cuando llegue al vertedero pase por un proceso de reciclaje. Eso es lo ideal. Hay inversionistas que a través del programa Dominicana Limpia han mostrado interés en invertir, pero no están dadas las condiciones legales para que se haga ese tipo de licitación”.

También destaca el hecho de que los alcaldes locales solo tienen potestad para lidiar con proyectos mientras dure su turno, cuando los proyectos de reciclaje necesitarían hasta 15 años para hacerse realidad y considerarse exitosos.

“Y eso solo lo permitiría un marco legal. Gracias a Francisco Matos, que lleva la voz en la Cámara de Diputados, fue aprobada esta semana en primera lectura la Ley de Residuos”, explica Heinsen.
Aplicación virtual del ADN
Heinsen aprovecha para recomendar a la población el uso de la aplicación CuidoMiCiudad, una plataforma del Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) creada para atender los reclamos ciudadanos en problemas relacionados con la basura, construcciones ilegales, ocupación de espacios públicos, poda de áreas verdes y la colocación de letreros y vallas ilegales.

“Están respondiendo antes de 24 horas. ¿Ves la playa del fuerte San Gil? Yo, que ando como una policía, reporté la basura y fueron como 250 personas. Al reporte que hicimos el 29 de junio respondieron el 2 de julio, dejando la playa limpiecita. Volvimos a hacer una denuncia este miércoles 11 y de inmediato volvieron a limpiarla”.    

Pero eso no basta, sigue Heinsen.

“El Ayuntamiento va a tener que hacer algo desde la raíz. Tiene que ir a la fuente, al ser humano, a las casas, hacer alianzas con las demás alcaldías, meter presa a la gente... Tiene que haber un liderazgo dentro de los gobiernos locales”.
OBJETIVO: QUE LA GENTE LO VEA
LD. ¿Por qué no se avanza? ¿Por qué, a pesar de las campañas y del esfuerzo de fundaciones, ambientalistas y ayuntamientos, desde que se iniciaron las jornadas de limpieza en 2007 en lugar de bajar la cantidad cada vez se recoge más basura?
GH. Se empezó con menos puntos de recolección y no incluía las riberas de los ríos. La recolección aumenta a medida que aumentan los puntos, casi 200 al año 2017. Empezamos tal vez con 100. (…)
En cuestiones de turismo somos de punta; en cuestiones de puertos, en servicios y zonas francas somos de punta. O sea, el dominicano da muestras de que es líder en muchas áreas. Sin embargo, en cuestiones de basura estamos en la Edad de Piedra. Lo que tenemos son 350 botaderos registrados que van desde las riberas de los ríos hasta lugares donde no pueden estar. O sea, es alarmante. ¿Cuál es nuestro papel? Que la gente lo vea, porque lo que no se habla y no se reporta no existe.
Y hoy día más que nunca se habla de la basura como una urgencia mundial, porque lo que yo boto al mar no se queda aquí en el Caribe. Está ocurriendo un giro en el mundo y nosotros no vamos a escapar a esa realidad.
La prohibición de los calimetes en algunas ciudades es el primer pasito, también la regulación de las bolsas plásticas. Hay un buen momento y cada ciudadano puede aportar. La basura que ves en Güibia y San Gil es solamente la punta del ‘iceberg’. Cuando terminemos de resolver esto, porque tiene que tener solución, vamos a entrarle a algo más contundente: las aguas residuales.

Captura de la respuesta ofrecida por el ADN el 2 de julio al reporte realizado por Heinsen sobre la basura en la playa del fuerte San Gil. “¡La playa quedó limpiecita!”, dice Ginny.