amborilHoy.com

Periodismo con calidad total

23 may. 2018

¡Urgente! De milagro nueve tripulantes se salvan de morir en accidente aéreo en Toncontín


De milagro nueve tripulantes se salvan de morir en accidente aéreo en Toncontín

Un avión privado, tipo Jet, con siete pasajeros y dos tripulantes a bordo, se salió de la pista del aeropuerto Internacional de Toncontín de Tegucigalpa, para caer en una intercepción que une la calle principal de la zona de El Pedregal con el bulevar Comunidad Económica Europea, cerca de la empresa Camiones y Motores S.A. (Camosa).
Del percance registrado ayer, salieron ilesos: el piloto Alex Castellane Murta y el copiloto, Johan Joseph Page Salcedo, de Venezuela; y los pasajeros: John Blair Powell (28), Joseph Luis Rotunda (73), Nicole Renae Swies (40) y Robert Albert Kasenter (72).
La identidad de los otros pasajeros no pudo ser establecida por las autoridades, que informaron sobre el viaje de negocios de los ocupantes de la aeronave, pero trascendió que ellos no necesitaron atención médica, como sus otros compañeros que fueron asistidos.
El accidente se registró a eso de las 11:15 de la mañana, cuando el jet proveniente de Austin, Texas, trata de tocar la pista en Toncontín, en segundos no pudo disminuir la velocidad para conseguir el aterrizaje y cae en el “agujero” sobre el bulevar, cuando el piloto intenta elevarse nuevamente.
Al inicio se manejaba que entre los sobrevivientes viajaba un multimillonario estadounidense, versión que fue descartada posteriormente.
La nave cayó a la entrada de la colonia El Pedregal, quedó semidestruida. Milagrosamente, las nueve personas salieron con vida y en esta ocasión, no hubo víctimas que lamentar.
Tras el estruendo, los primeros en llegar son los vecinos del lugar, que han asistido por tercera vez a los accidentados, voluntarios anónimos y otro no tanto, así como socorristas se lanzaron a sacar a los pasajeros que viajaban en la aeronave Gulfstream G200, con matrícula estadounidense N813WM.
Se informó que el jet privado despegó a las 8:00 de la mañana de la ciudad Austin, Texas, Estados Unidos con destino final a Tegucigalpa. Se presume que transportaba a gente que venía a hacer negocios a Honduras.
Supuestamente, el piloto era la primera vez que aterrizaba en el aeropuerto Internacional, por eso arguyen las autoridades que hizo su descenso a mitad de la pista y no le dio tiempo de frenar y parar la aeronave, que terminó impactada en el bulevar.
El aeromotor se salió del ala norte del aeropuerto y cayó sobre una pendiente y como deslizada quedó sobre la calle, donde anteriormente ya habían caído otras dos aeronaves, con resultados fatales y víctimas mortales.
El impacto de la aeronave hizo que se partiera en dos y por la mitad, escuchándose un gran estruendo que alertó a todos los vecinos que residen en esa zona sur capitalina.
En el lugar estaban algunos constructores, vigilantes, peatones, conductores y policías que con mucha valentía se acercaron al avión accidentado y comenzaron la faena de socorro.
Como pudieron rompieron la puerta del avión y algunos tuvieron el atrevimiento de meterse adentro de la aeronave para buscar a los sobrevivientes.
Segundos después, el piloto y copiloto, más los cinco pasajeros -todos norteamericanos-comenzaron a salir del aeromotor semidestruido, prácticamente caminando y sin lesiones o fracturas de consideración, siempre con la ayuda de socorristas y voluntarios.
Afortunadamente, en una gasolinera ubicada en la colonia La Pradera y cercana a la terminal aérea estaban varias patrullas con policías esperando asignaciones policiales.
Tras ver el accidente, los oficiales policiales comenzaron a pedir auxilio a otras radiopatrullas del sector, mientras otros de los funcionarios tomaron los extintores contra fuego y con ello comenzaron a extinguir los indicios de un posible incendio en la aeronave.
En ese momento varios cables de electricidad dañados por la caída del aparato aéreo ya comenzaban a echar chispas y amenazaban con originar un incendio vial.
Minutos después los afectados de origen extranjero fueron desalojados de la zona y trasladados de emergencia al Hospital Escuela Universitario (HEU), algunos a bordo de patrullas policiales y militares.
Mientras tanto, los equipos de socorro: Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, Policía Nacional, Comisión Permanente de Contingencias (Copeco),ya habían llegado a la “zona cero” del accidente aéreo.
Los apagafuegos o bomberos, al ver que el aparato aéreo derramaba el combustible comenzaron a enfriar con espuma, tratando de evitar una explosión que afectara a todos los presentes.
A medida iba pasando el tiempo, la “zona cero” del accidente aéreo se iba llenando de curiosos, y vecinos de esa zona capitalina, dificultando las labores de los socorristas.
Decenas de pobladores dejaron de hacer sus labores diarias para ir a ver nuevamente un accidente aéreo.
El avión en su despiste se llevó de encuentro varios postes del tendido eléctrico, dejando sin energía eléctrica a los usuarios que viven en esa zona sur de Comayagüela.
Mientras tanto, varios equipos de la Empresa Energía Honduras (EEH), trabajaban intensamente para rehabilitar el tendido eléctrico destruido por el avión accidentado y en algunas partes el fluido se restableció rápidamente, aunque los colonos del Pedregal tuvieron que esperar.
Otros equipos trabajaban en la rehabilitación del paso vehicular por el bulevar Centroamérica y sus alrededores, debido a que dichas rutas fueron cerradas por prevención y seguridad vial y peatonal.
Ayer por la tarde, los funcionarios seguían trabajando en las labores de amortiguamiento y aseguramiento del área donde cayó destruida y partida en dos la aeronave.
La Tribuna