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25 ago. 2017

¡Se oye! Un sistema fragmentado: Padecen una larga espera por pensiones. Listindiariio




Ramón Pérez Reyes, Katherine Luna, Ramón Cruz Benzán,
Wanda Méndez y Doris Pantaleón
Santo Domingo
Un sistema de pensiones fraccionado en diferentes regímenes y salpicado de injusticias y hasta privilegios, es el que prima en  República Dominicana, dejando a la mayoría de los trabajadores con opciones muy reducidas para disfrutar con dignidad de sus años de vejez, excluyéndolos incluso hasta del seguro de salud.
Mientras da a otros,  que a veces permanecen por poco tiempo ocupando elevados puestos de mandos, la oportunidad de retirarse bajo la tranquilidad que les garantiza recibir diversos beneficios, entre ellos ingresos que alcanzan hasta los 400,000 pesos mensuales como pensión de por vida.
En el país permanecen vigentes por lo menos  ocho planes distintos de retiro, de instituciones estatales, entre ellas autónomas, que preservaron su existencia, pese a que la génesis del Sistema Dominicano de  Seguridad Social (SDSS), puesto en marcha en el 2001, estaba concebido con un carácter de inclusión y universalidad tanto en materia de salud como previsional.
Instituciones como el Congreso Nacional, la Suprema Corte de Justicia,  la Junta Central Electoral, Banco Central, Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Maestros, UASD y trabajadores de la construcción, entre otros, tienen sus propios sistemas de pensiones establecidos legalmente.
Existen además pensiones especiales que son por lo general otorgadas por el Presidente de la República mediante decreto, que superan los 15,000 pensionados. Debido a que el monto de las pensiones que reciben los servidores está directamente vinculado al salario, y por ende a su capacidad de aporte, en una misma institución se pueden observar escalas con diferencias abismales entre sus servidores.
Dificultades
Actualmente hay planes en los que los cotizantes presentan dificultades para obtener la jubilación y pensión, como es el caso de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde hay 160 maestros, además de personal administrativo,  que luego de haber cumplido con los requisitos,  se mantienen hasta por dos años esperando que el Consejo Universitario apruebe sus solicitudes, lo que es atribuido a razones de índole económica.
Otras dificultades registran profesores, con doble cotización, que laboraron para el sector privado y público, a quienes les mantienen retenidos los aportes. Se estima que llegan a los dos mil millones de pesos los fondos congelados desde hace casi 10 años, de todos los maestros que han cotizado a un empleador distinto al Ministerio de Educación.
En torno a los médicos, aunque la ley 414-98 establece pensiones con 100 por ciento del último salario devengado al cumplir los 60 años de edad, la misma no se aplica, excepto en los cerca de 2,000 galenos pensionados por un decreto emitido el año pasado, como parte del acuerdo con los gremios de la salud.
Desconfianza
De acuerdo a expertos en temas de pensiones, los planes especiales y complementarios surgieron y se mantuvieron debido a la tradicional desconfianza en los sistema de pensiones o jubilaciones. Los afiliados aportan de sus salarios y las instituciones a las que pertenecen hacen el otro aporte.
Entre esos planes se encuentra el del Congreso Nacional, que a través de Ley 340-98 creó el Instituto de Previsión Social del Congresista Dominicano (Inprescondo). A pesar de que muchos lo definen como un sistema de privilegio, tanto los senadores como los diputados lo defienden, alegando que los fondos provienen de los legisladores, durante sus años de ejercicio.

El monto de las pensiones está directamente vinculado al salario del servidor y por ende a su capacidad de aporte al sistema establecido en cada organismo.
Un vistazo
La Junta Central Electoral (JCE) cuenta  con un Plan de Retiro,  Pensiones y Jubilaciones desde el año 2001. Hasta enero del 2017 se han  beneficiado con pensiones  264 empleados, por un monto total de 6,673,465.48 mensuales.
 Figuran en su nómina de pensionados 14 ex miembros titulares o ex magistrados, que reciben pensiones que oscilan entre RD$112,125 y 318,750.  Los montos de las pensiones de otros empleados y funcionarios van desde RD$2,227 hasta RD$207,000.  
En el Poder Judicial los montos de las pensiones van desde RD$3,519, que lo percibe un conserje-mensajero de un juzgado de paz, hasta RD$390,029.23, este último lo reciben  los últimos tres jueces de la Suprema Corte de Justicia puestos en retiro recientemente. El reglamento de ese fondo, aprobado mediante resolución del 2007, contempla diferentes modalidades, y el monto de la pensión que puede recibir un servidor  oscila desde 45% del salario que devengaba hasta 100%.
Los legisladores aportan a su plan de retiro unos RD$50 millones mensuales y actualmente discuten una propuesta de modificación para  aumentar los aportes, reducir el monto de los salarios y establecer porcentajes de acuerdo al tiempo cumplido del período constitucional.
El Instituto Nacional de Bienestar Magisterial (Inabima) es el régimen especial de pensión y jubilación de los maestros. Por el Ministerio de Hacienda hay unos 9,852 maestros pensionados con salario de RD$15,000, de los cuales ese Ministerio paga RD$66 millones 586 mil 979 y el Inabima RD$81 millones 193 mil. Por el de Educación hay 11,700 jubilados, con salario promedio de RD$33,100, siendo el monto de esa nómina RD$387 millones 500 mil. 
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EN LA UASD HAY RETRASOS
POR BAJO PRESUPUESTO:
 Lograr la pensión luego de más de 20 años de servicios en la UASD se ha convertido en una odisea. La excusa es que no hay recursos y la culpa recae sobre el Gobierno. Entre seis meses y dos años tienen esperando 160 maestros, más otro personal administrativo, para que el Consejo Universitario apruebe sus solicitudes.
La nómina es de RD$106 millones, para el pago a unos 1,858 pensionados. Los aportes que hacen los profesores es de 10% y los administrativos 8% de sus salarios.
El presidente de Faprouasd, Santiago Guillermo, explica que el problema es que nunca se ha contado con el capital necesario para que se puedan pagar directamente desde el Plan de Retiro como está contemplado en los reglamentos de la academia, y las autoridades alegan bajo presupuesto.